Esculpidas en arcilla, se crea un molde de yeso, el cual es rellenado con barro blanco (kaolín).
La figura es pulida y llevada al horno a 1200°C y finalmente se le dan distintos acabados.
Cada figura se reproduce solo 100 veces, son numeradas y firmadas por Renate Bale.

Tienen mucha fuerza por sus colores primarios y sobre todo resalta el verde que demuestra la intensa conexión con la naturaleza.
Se pueden ver como una historia de vivencias y experiencias alegres.